Pero... ¿quién o qué es Delah?
Delah nace en 1971, en Marmolejo (Jaén),
un pueblecito de España, siendo el pequeño de tres
hermanos, un chico y una chica. Vivió en una casa de nivel
medio, con su padre, el hermano de su padre, a quien llaman cariñosamente "titi",
y con un regalo que la vida le hizo desde ya antes de nacer:
32 maravillosos años de su madre.
Actualmente vive en Jaén capital y trabaja
en un pueblo colindante, orgulloso de trabajar en algo que le
gusta.
Delah es un autor "intimo".
Muy de vez en cuando lo puedes ver en salas pequeñas interprentando sus propios temas (peor, por supuesto de como otros los interpretan) y, normalmente, rodeado de buenos amigos.
No tiene aspiraciones profesionales, de las que según él: "aunque
quisiera tampoco podría". Compone y escribe porque
es su medio de expresión favorito. Hay quien se enamora de alguna de sus canciones, haciendo feliz al autor al engrandecerlas con bonitos arreglos musicales y voces femeninas y masculinas que esos reciben como don divino y trabajo diario.
No mide los versos. No piensa si sus canciones
se parecen entre ellas en la música o letra. No controla
el tiempo que "debe" durar una canción. No se
preocupa de si se usan dos acordes o mil. Simplemente escribe
lo que siente. Canta lo que piensa. Dibuja sus pequeños
momentos con palabras.
Hacer reir es tan importante para él
como hacer sentir o hacer pensar. Pero no como un objetivo prefijado,
si no más bien como un regalo del que escucha.
Tremendamente despistado y olvidadizo hasta
con sus propias letras. Las contadas veces que actúa en
público, en cuyas actuaciones hace una especie de monólogos
musicales, es habitual encontrarse con un tipo
bajo un foco que mira al público y rie lamentándose
de su mala cabeza. Aun hoy no sabemos si esas pausas están
o no preparadas. En cualquier caso, casi es un sello que le identifica.
Y en sus palabras... "soy sólo un
tipo normal, un vampiro romántico, un loco que sonrie..."
Delah no es un tipo diferente. Deja que lo consideren
diferente aquellos que así lo piensen. Y vulgar aquellos
que así lo crean.
Su máxima... la libertad, en toda la
grandeza de la palabra. Su gran amor... la amistad.